Hombres y animales: los sonidos de la naturaleza

27.04.2012 16:37

Animales, somos animales, pero no nos comportamos como tal ¿qué nos diferencia de ellos? Pues en la escuela nos decían que la capacidad de razonar, el pensamiento, que solamente es humano. Pero ya no lo tengo tan claro, porque somos animales y, al final, nos mezclamos con ellos en el entorno en el que vivimos. Y ese "medio-ambiente" siempre estará ahí aunque construyamos ciudades y dejemos que nos engullan y nos conviertan en preciosas flores de asfalto. Me resulta curioso que algunos ejemplares de humanos se comporten como si nunca hubieran pasado por esa escuela, que tan bien define esa diferencia.
Porque yo suelo hablar del paisaje como algo estático, sin darme cuenta de que está lleno de vida. Y de que el hombre ha ido forjando relaciones complejas con el mundo animal a lo largo de la historia. Y de que esto sigue siendo motivo de reflexión.

El arte, por ejemplo, sería completamente distinto sin esa atracción  por la naturaleza que está alrededor del artista: la cotidiana y la exótica; la similar a sus vivencias, y la que le muestra lo desconocido, la aventura. Animal al fin y al cabo, el artista se siente atraído por esas diferencias y por esas semejanzas. Y en la Exposición In the Company of Animals: Art, Literature, and Music at the Morgan Library & Museum, que se puede visitar hasta el 20 de mayo, se explora cómo los animales han servido de inspiración a artistas, escritores y compositores a lo largo de la historia. Pintura, libros, música, son obras humanas, claro, pero basadas en esas relaciones tan distintas que se establecen entre el escritor y su obra. Podremos ver en Nueva York trabajos de Audubon, William Blake, Albrecht Dürer, T. S. Eliot, David Hockney, George Orwell, Prokofiev, Rubens,Virginia Woolf...
Pero no es necesario irse tan lejos para tomar conciencia de la curiosidad que sigue provocándonos ese mundo animal, de cómo la observación de esos objetos creados por el hombre nos acerca a los animales, muchas veces despojándolos de sus propias características para dotarles de vida humana. Como en la Exposición virtual Animalario. Visiones humanas sobre mundos animales en la que, para mostrar esa visión, se muestran objetos que sirven de intermediarios entre ese mundo animal y el humano. Porque "más allá de los contactos que se producen con los animales domesticados o con los animales salvajes, y que casi siempre aparecen marcados por su carácter utilitario, el ser humano ha "creado" muchos mundos en los que habitan animales sin existencia física. No se trata sólo de los consabidos animales fabulosos o monstruosos...sino de la creación de una caracterización moral de muchos otros animales, éstos sí reales, a partir de la suma de valores más humanos que animales...se aleja a los animales de su propia realidad y se les humaniza adjudicándoles valores de la propia cultura y llegándose, por tanto, a creaciones absolutamente irreales..."
Y aquí estamos, viendo a diario a hombres comportándose como animales, y a otros hombres encargándose de humanizarlos, adjudicándoles esas capacidades de amar, de pensar, de vivir con plena conciencia.
Y toda esta reflexión tan básica solo porque ayer, por la noche, buscaba imágenes en Internet sobre animales. Y a las doce en punto encontré algo que no suelo tener tanto en cuenta: los sonidos de la naturaleza.
Y me pregunté ¿a qué suena el campo?, ¿a qué suena el mar? Porque cuando viajo, cuando salgo de la ciudad a respirar algo que no sea humo, solo noto su ausencia cuando cierro los ojos, lo visual que llena mi cabeza desaparece, y solo me queda el sonido. El sonido de los animales. Hoy voy a dormir con el canto de los pájaros de la costa, al lado del mar...

Por Ruth Zazo. Fuente: http://abejasentupelo.blogspot.com.es/